Armenia: magia y misterio en la tierra de Noé

Armenia
Vista del monte Ararat con el monasterio de Khor Virap en primer término

Si hacemos caso de los relatos bíblicos, Armenia ha sido protagonista de acontecimientos clave en la historia del cristianismo y, por ende, de buena parte de la humanidad. Así, no pocos estudiosos de las Sagradas Escrituras sostienen que en Armenia estuvo el Jardín del Edén. De igual modo, muchos exégetas bíblicos identifican el monte Ararat con el lugar donde arribó el Arca de Noé tras el Diluvio que asoló la Tierra. Es más, Armenia fue la primera nación en adoptar el cristianismo como religión oficial, siendo su adhesión a dicho credo uno de los pilares que continúan sosteniendo su identidad.

 

Debido a lo anterior, no es extraño que el mayor reclamo turístico de este país sean las numerosísimas iglesias y monasterios que salpican su pequeño territorio –posee una extensión similar a la de Cataluña–, todas con un innegable interés artístico, histórico o estrictamente religioso. Aunque visitaremos algunos de estos templos en busca de lo ignoto, Armenia tiene otros muchos atractivos de índole menos piadosa –al menos desde la perspectiva cristiana–, pero tan relevantes o más que sus antiquísimos edificios religiosos. Las huellas de esa otra Armenia nos hablan de magia y paganismo, de leyendas y misterios que hunden sus raíces en el pasado de esta civilización, una de las más ricas y antiguas del mundo.

 

Cuevas y leyendas

Armenia
Monasterio de Khor Virap

 

Que el monte Ararat esté en territorio turco dice mucho acerca de la historia del sufrido pueblo armenio, convulsa como pocas. Con todo, la imponente mole de esta montaña, con sus más de 5.000 metros de altura, se distingue incluso desde Ereván, la capital del país.

 

En cualquier caso, si preguntamos a cualquier armenio, nos dirá que, tradicionalmente, el «punto de observación» de sus compatriotas es Khor Virappozo profundo», en armenio), un monasterio fortificado situado a unos 50 kms de la capital y a tiro de piedra de la frontera con Turquía. 

 

El nombre de este importante monumento tiene que ver con Gregorio I el Iluminador (257-330), fundador y santo patrón de la Iglesia apostólica armenia, quien, según la leyenda, permaneció encerrado durante muchos años en un pozo ubicado en mitad del monasterio.

 

Además, Khor Virap también puede servirnos como punto de partida de un viaje hacia el sureste de Armenia, a las provincias orientales de Vayots Dzor y Syunik.

 

La primera parada en Vayots Dzor viene precedida de un cambio en el paisaje a nuestro alrededor. Antes árido y algo monótono, se transforma radicalmente al llegar a la meseta de Areni, repleta de viñedos y regada por el legendario río Arpa, que fluye en paralelo a la carretera general.

 

Armenia
Yacimiento Areni-1 (Cuevas de Areni)

 

La ciudad de Areni es famosa por la calidad de sus vinos, caldos fabricados a partir de vides milenarias. De hecho, la arqueología ha constatado la extraordinaria antigüedad de la tradición vitivinícola en la zona, gracias a determinados hallazgos en el complejo de cuevas Areni-1, ubicado en las cercanías de esa población. En enero de 2011, este yacimiento fue noticia gracias al hallazgo de la bodega más antigua del mundo, que funcionó hace nada menos que 6.100 años. 

Armenia
El zapato más antiguo jamás encontrado

 

Pero Areni-1 ya había aparecido en numerosos medios de comunicación en 2010, debido a otro sorprendente récord. En este caso, el protagonista fue un zapato, calificado igualmente como el más antiguo jamás encontrado (5.500 años de antigüedad). El vetusto calzado apareció en el fondo de una tinaja que mucho tiempo atrás sirvió para contener vino.

 

 

El complejo de cuevas de Areni-1 todavía puede deparar muchas sorpresas, aunque no está resultando fácil encontrar financiación para proseguir con los trabajos arqueológicos. Una lástima, porque en esta región, plagada de cavernas y abrigos rocosos, hay evidencia de huertos cultivados hace más de 7.000 años.

Observatorio prehistórico

 

En la provincia más oriental de Armenia, Syunik, se encuentra un enclave que, por sí solo, justificaría la visita a este país. Se trata del complejo megalítico de Karahunj, probablemente el observatorio astronómico más antiguo del mundo.    

 

Armenia
Observatorio astronómico de Karahunj

 

Sin duda, el mejor momento para visitarlo es el atardecer, cuando la tenue luz del sol permite apreciar el detalle más llamativo de este sitio prehistórico: sus extrañas «piedras horadadas», aunque este impresionante lugar posee otros misterios igualmente atractivos.

 

Karahunj está integrado por un total de 223 menhires, cuyo tamaño oscila entre 50 cms y 3 metros de alto, 37 de los cuales presentan uno o varios orificios bastante amplios –de 7 a 10 cms de diámetro– y generalmente colocados muy cerca del vértice superior de las piedras, lo que les confiere la apariencia de rudimentarias «mirillas». De hecho, ningún visitante puede sustraerse a observar a través de ellas, como intuyendo que esa fue la utilidad que tuvieron en el pasado. Al hacerlo y convertir los menhires en pétreos telescopios, nos percataremos de que la mayoría apuntan hacia el cielo, confirmando nuestras sospechas –lo que nos dicta el sentido común– de que se construyeron con esa finalidad.

 

Thet Oera Linda Bok
Templo de Karahunj

Un plano cenital del conjunto sirve para deducir que Karahunj nace de un crómlech y un templo situados en el centro, desde los cuales surgen una hilera de piedras en dirección norte, otra que apunta hacia el sur y una tercera doble y con apariencia de «pasillo» que se abre al noreste. Por último y diseccionando el conjunto, un arco elíptico formado por 20 menhires parece apuntar hacia una necrópolis cercana.

 

Los arqueólogos que analizaron ese antiguo cementerio especularon con que el asentamiento humano se habría establecido en Karahunj durante la Edad del Bronce, hace alrededor de 5.000 años.

 

Sin embargo, varios científicos que han estudiado el conjunto desde el punto de vista arqueoastronómico, concluyeron que el observatorio fue trazado hace aproximadamente 7.500 años, coincidiendo con determinados eventos celestes, lo que descartaría a los posteriores «inquilinos» de la necrópolis como constructores de los menhires.

 

Armenia
Panorámica de los menhires de Karahunj

 

También se ha descubierto que las piedras basálticas –concretamente de andesita– que integran el conjunto, proceden de una cantera ubicada no muy lejos del yacimiento, pero aquí surge otro problema: entre esa cantera de andesita y Karahunj hay un largo y pronunciado desfiladero, ¿cómo se las ingeniaron no sólo para sortearlo, sino para trasladar consigo piedras de hasta 10 toneladas de peso? 

Pequeña Capadocia

 

Situada a 35 kilómetros al este de Karahunj, la localidad de Goris es otro de los secretos mejor guardados de Armenia. Esta ciudad fue la capital de la Armenia Montañosa, cuando sus habitantes vivían un complejo de cuevas ubicado en la margen izquierda del río Goris, al abrigo de una colina salpicada por numerosas chimeneas de hadas, peculiares formaciones rocosas cuyo mejor exponente se encuentra en la vecina Turquía. Todo cambió a comienzos de la década de 1950, cuando un alto funcionario soviético visitó la «pequeña Capadocia» de Goris y salió espantado, proclamando que ni el más humilde de los trabajadores de la URSS debía rebajarse a subsistir en una cueva.

 

En realidad, los habitantes de Goris no eran particularmente pobres, tan solo continuaban con una tradición iniciada por sus remotos antepasados, que buscaron el cobijo de las montañas para protegerse tanto de sus enemigos como de los rigores del clima. Obvia decir que al funcionario soviético no le convencieron aquellos argumentos. Poco después se puso en marcha un programa para construir una ciudad modélica, donde se reubicó a los orgullosos habitantes de la Vieja Goris, poniendo punto y final a un modo de vida documentado desde los tiempos de Urartu, uno de los primeros reinos de Armenia, alrededor de 3.000 años atrás.

 

Hace relativamente poco que el poblado troglodita de Goris y su «pequeña Capadocia» atraen al turismo interior armenio. Muchos menos son los visitantes extranjeros que merodean por las inmediaciones de las cuevas. Antes de llegar a ellas resulta obligado atravesar un puente colgante no apto para corazones débiles. 

Armenia
La tortuosa carretera que conduce a Tatev

 

A unos 35 kilómetros al sur de Goris, por una carretera sinuosa que conecta con Irán, otro puente mucho más antiguo lleva hasta las legendarias puertas del monasterio de Tatev. Pero muy pocos optan por atravesar el Puente del Diablo.

 

Hoy, los visitantes del monasterio prefieren usar un moderno teleférico que sobrevuela una de las áreas más montañosas y bellas de Armenia.    

Armenia
Pilar oscilante en el monasterio de Tatev

Erigido en el siglo IX, Tatev es una construcción magnífica, ubicada en un entorno que parece sacado de un cuento de hadas. Pero, además, este monasterio cuenta con un «objeto imposible» que hará las delicias de los amantes del misterio. Me refiero al conocido como Gavazan, una «columna oscilante» supuestamente levantada en torno al año 900 (viéndolo, me pareció que era más antiguo y que tenía poco o nada que ver con la arquitectura del monasterio). Y que, al contrario que cualquier pilar convencional se movía, llegando a oscilar hasta 30 grados.

 

Según crónicas antiguas, el pilar oscilaba para «avisar» de la llegada de tropas enemigas, pues detectaba el tronar de los cascos de los caballos gracias a un sofisticado sistema instalado en su base. Y no sólo eso, al parecer también funcionaba como alarma frente a terremotos, tan frecuentes en este país. Lamentablemente, el mecanismo del Gavazan desapareció hace tiempo e incluso la propia columna fue fijada con grapas, lo que ha impedido que este artefacto sea investigado por la ciencia.

Lápidas paganas

 

Desandando kilómetros, ponemos rumbo noroeste hasta el lago Sevan, uno de los lagos de alta montaña más extensos del mundo. Ubicado a casi 2.000 metros sobre el nivel del mar, es un pequeño océano entre montañas, con una superficie de casi 1.000 kilómetros cuadrados.

 

En verano, muchos armenios visitan el Sevan para tomar el sol o darse un chapuzón, aunque hay quienes prefieren echar un vistazo a los muchos atractivos culturales situados en las inmediaciones del lago. Así, en la localidad de Noratus, más o menos hacia la mitad de la orilla oeste, podemos visitar un campo de jachkars, las peculiares cruces de piedra conmemorativas armenias. Para verlas, hay que desplazarse hasta el cementerio de la ciudad, donde hay casi un millar de ellas. Sin embargo, no es la única manifestación artística que podemos admirar en Noratus.

 

Armenia
Una de las peculiares lápidas del cementerio de Noratus

 

Dispersas junto a las cruces, unas extrañas lápidas rompen el paisaje uniforme de las jachkars.

 

Grabados por ambas caras, los diseños esculpidos en las mismas, reflejan escenas festivas con abundancia de elementos paganos. Los personajes representados en las lápidas cantan, bailan y comen despreocupadamente, tañen instrumentos musicales o sostienen grandes copas de vino. En las escenas no hay cruces ni signos cristianos, aunque sí solares o paganos, como el ancestral símbolo de la eternidad de origen indoeuropeo.

Armenia
Insólita representación del Dios Padre cristiano

A poco más de cincuenta kilómetros al norte, el monasterio de Sevan se erigió junto a un templo pagano del que apenas quedan indicios. Fundado en el año 874, el monasterio de Sevan ha sido muy disputado a lo largo de la historia, habiendo sufrido numerosos asedios y destrucciones parciales. De hecho, hoy sólo quedan dos iglesias y un seminario adyacente.

 

La mayor de estas iglesias es la de los Santos Apóstoles (Surp Arakelots, en armenio). Cuando me dispongo a atravesar su umbral, reparo en el grabado de la puerta que da acceso al templo.

 

Aparentemente, se trata de una escena de carácter piadoso, aunque el personaje que la preside posee extraños rasgos y va vestido y está sentado a la manera oriental. No obstante, es una representación del Dios Padre cristiano.

Armenia
Jesús representado al modo oriental

 

Ya en el interior, observo una jachkar repleta de motivos en los que Jesucristo aparece representado protagonizando reconocibles episodios bíblicos. Quien no es en absoluto reconocible es el propio Jesús, cuyo rostro posee acentuados rasgos asiáticos y luce dos larguísimas trenzas.

 

Como ocurre en otros muchos monasterios armenios, los arquitectos y demás artistas involucrados en su construcción y diseño tomaron ciertas medidas para que los invasores árabes y mongoles no destruyeran ni los templos ni los grabados e imágenes que contenían.

 

En cualquier caso, la iconografía cristiana armenia constituye un claro ejemplo de sincretismo religioso espontáneo. Para advertirlo, no hay más que fijarse en los símbolos solares plasmados en la mayoría de sus templos.

 

 

Por mucho que fuese la primera nación en adoptar el cristianismo como religión oficial y que la fe cristiana continúe desempeñando un papel fundamental entre sus habitantes, los armenios no han olvidado su origen pagano.

 

Para saber más Revista Año/Cero n.315

Escribir comentario

Comentarios: 0